Museo Visitado: Museo de oro precolombino.
Ubicación: San
José, Costa Rica. Debajo de la Plaza de la Cultura.
El
museo de oro precolombino alberga colecciones de oro propias del arte que los
indígenas costarricenses elaboraban antes de la conquista española.
En
todas las piezas de oro, piedra y fibras naturales sorprende el detalle con el
que elaboraban las mismas, además de la belleza que encierra el acabado final
de cada una de ellas.
Tanta
calidad y precisión nos hace pensar en la manera en la que lograban tal
acabado, las técnicas, los métodos, herramientas y sobre todo el ingenio con el
que contaban para hacer tan maravillosas obras de arte.
En cada
una de estas piezas se encuentran muchos entes matemáticos ya sea en la forma
de las mismas, o bien, en alguno de los finos acabados que tienen.
A
continuación veremos algunos que por sus características me llamaron mucho la
atención.
Vasija decorativa
Pieza de barro que se cree era elaborada con función decorativa. Esta pieza tiene muchos detalles en los que la matemática está presente, tales como las que detallo a continuación:
En esta obra precolombina se observan triángulos que parecen
guardar una semejanza entre sí, sin importar la posición o lugar en el que se
encuentren.
Además,
podemos observar circunferencias casi perfectas que guardan una simetría en
caras opuestas de la figura.
Para
cerrar con broche de oro encontramos espirales y pues ya sabemos que detrás de
esta se encuentra la razón áurea.
Mini tótems de oro.
En el museo de oro precolombino, encontramos muchas piezas de oro, mismas que se forjaban fundiendo el oro en vasijas de barro y posteriormente vertiendo el líquido en un molde previamente elaborado. Posteriormente, con la pieza ya seca se le hacían detalles y se pulía. Precisamente en esos detalles en donde la maravillosa matemática aparece de nuevo.
Hamacas
En el
museo de oro precolombino hay varias representaciones a escala de situaciones de
la vida cotidiana de nuestros antepasados indígenas. En una de ellas se muestra
un tipo de “sala de estar”, en donde me llamó mucho la atención una hamaca,
pues aunque en la imagen no se note dado que es prohibido tocar los objetos de
exhibición, conozco el tipo de tejido que utilizaban los indígenas para hacer
estas hamacas.
Este
tejido utiliza, en su simplicidad, muchos entes matemáticos que permiten que
las hamacas sean no solamente acogedoras, sino, bellas y resistentes.
La estructura de formación de este tejido sigue un patrón en
el que se forman rombos regulares, esto
se logra haciendo nudos en los puntos medios de segmentos de cuerda con una
medida establecida por el diseñador. En esta estructura también podemos ver los
cruces entre cuerdas como rectas concurrentes, o bien, las líneas de cuerda que
nunca se tocan como rectas paralelas.
Máquinas para hacer vasijas de barro.
En el
museo de arte precolombino también se encuentra una muestra de máquina (rodo)
para hacer piezas de arcilla, consiste en un eje que da vueltas de acuerdo al giro que el artista desee.
Esta maquina me pareció una pieza sorprendente de la ingeniería considerando la época en la que fue construida. Además de esto contiene elementos matemáticas como un eje cilíndrico y una base circular plana.
Esferas
Las maravillosas creaciones de piedra que fueron construidas con cincel y maso rustico, esferas casi perfectas que se han convertido en patrimonio.
Las esferas de piedra tienen diferentes dimensiones, lo cual indica que los indígenas tenían la capacidad para reducir y aumentar volúmenes a su antojo.
Muchas personas ven los museos como un lugar aburrido (incluso yo pensaba así anteriormente), sin embargo es un lugar en el que se aprende mucho, se disfruta y lo llena uno de muchas interrogantes.



















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